¿Qué libro podrías leer una y otra vez?

Y si no hay luna, huyendo al infinito.

Recuerdo el esperar que anocheciera. Mirando fijamente la cumbre de la montaña. Allí donde termina el crepúsculo de desenredarse de las ramas de las hayas. Esperando a ver ese momento final de luz, a través de la espuma de las olas que se están encabritando. Un cielo, con dos nubes en forma de ballenas rojas y amarillas. A punto de plintar hacia el abismo de los krakens. La de sueños supervivientes van asomándose entre las páginas de Corto Maltés. Y se evaporarán en el crepuscular amanecer.
Empiezo a sentir los huesos crujiditos en él retumbar de las pisadas.
Feliz día y abrazote.


Commentaires

Ongi Etorri

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *