Dinos algo acerca de tu par de zapatos preferido y adónde te han llevado.

Como fuegos artificiales desangrándose.

Bitácora Año Nuevo Chino. Caballo.
Me han instalado unas botas de metal, pesadas para evitar que salga despedido por algún agujero negro. Lo que sería al revés, ya que la Vía Láctea está en la antimateria. Pero lo cierto es que la bota está hecha para ralentizar mi huida. Para evitarla. Todo huele a aceite pesado. Usado. A metal fundido. A destellos de nubes tóxicas.
Mientras estábamos en la cuenta atrás, el atraso es muy común en esta especie, me comencé a preparar unos cohetes gravitacionales inversos. Pequeños. Uno de despegue. Dos de velocidad y maniobrabilidad.
Por qué no quitarme mejor las botas? Tal vez porque esos… se habían asegurado de colocar bomba plástica y clavos, para reventarme. Que época.
Recuerdo las nebulosas enjaezadas en brillantes rojos rotos, estallando en las naves de mi compañía.
Inicié una rotación hiperbólica, en la que asalté, a puro salto, todas los cargueros que volvían a descargar sus nuevas especias.
Y de paso, adiestré mis psicofantes en el disparo episódico y retardado. Todos los satélites a cien años luz de la Terra, reventaron en el mismo mega segundo. Les dejé en un vacío existencial e irreal. A ver si así empezaban, por fin, a ocuparse de ellos mismos.
Pero… El futuro lo quiero Ya.
Feliz día y abrazote


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Ongi Etorri

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