¿Cómo te comunicas por Internet?

Flagelado de inteligencia, post bastarda.

Sabemos la cantidad de Apps dedicadas a la comunidad, o individualmente, a transmitir nuestras necesidades, necedades, buluminosos saludos, bulímicos expedientes, balsámicas recetas, de comida, bebida, éxito asegurado, fracaso estrellado, estresado interés, interesante flash, inteligente estupidez, Buenos días pasados, etc…
Y me quedo corto. Por no diluir el tema en un café descafeinado con toque de cacao puro, y abreviando, he reunido una cantidad suficiente, por lo del quórum, de mis diletantes personalidades. Las inteligentes, si es que las hay, se han quedado en la cama. O directamente estarán atoradas, agotadas, agitadas, agrietadas, agrimensurando los dislates solares, o por soleadas, en do menor.
Esto sería conveniente leerlo, lentamente, con el tercer movimiento de la Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvorak. Por cierto que con una visualización colonialista y letárgica de la vida. Acababan de subir a las nubes lo que ahora es el turismo.
Mientras, hemos adoptado todas las posibles imposibilades, dentro de los mitos Artúricos, Tiktokeros, Metaneros, Rednoteros, y esa cantidad inagotable de sápidas, insípidas, inteligibles o no, AI’s. Hay un regusto a naftalina bestial. Por eso hemos elaborado un comité paranormal, inefable, con innegables virtudes, hasta ahora desconocidas dentro de nuestra robustez, para comprar desodorantes, perfumes y litros de agua de colonia. Preferiblemente la de Bebé.
Mientras, estamos lanzados, alanceando la credulidad, cretinez en crespones negros, y multicolores, y superándonos. En el espacio más profundo, infinito y descabellado, estamos construyendo hercúleos faros del Finisterre. Están diseñados para almacenar, reenviar, y otro montón de cosas, nuestra mugrosa y dilecta necesidad de comunión conmigo, con Migo, y un largo etc…
Superando el todo, nuevamente, lo haremos con un nuevo lenguaje de banderas, que atravesarán los campos de materia obscura, y parte de la infiltración infinita, para resguardar nuestra función.
Mañana un haiku. Estoy extenuado.
Feliz día y abrazote.


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Ongi Etorri

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