Háblanos de ese objeto que tanto te gustaba de joven. ¿Qué pasó con él?

Nada amistoso.

Resumen del día.
Lo mejor, la nevada que estaba desperezándose  en la subida de Roncesvalles . Todo blanco. Un silencio roto por la respiración, y creo que en la radio habían puesto algo de uno de la familia Strauss. Se oia en la lejanía. Los ojos buscaban, alocados, alguna cola de raposa. De rapsoda es bastante cochino. Y a lo lejos, vi como bajaban entre la ventisca, las notas de un par de lobos jugando al Mus. Tal vez fue al bacará, porque musitaban.
Yo, mientras, paladeaba la carretera, dibujando círculos en el asfalto. Cruzamos un camión. Sólo. Nada más. Y ralentizábamos el crujido de las nubes. No hubo truenos que se enrollasen en los tirabuzones de alguna curva. Las copas de los árboles arañaban la neblina. Y un caminante bajaba con la figura de marcial fastidio.
Esto se lo he comentado al Seigneur Gomi, y no le ha gustado que me marchase sólo de parranda.
Feliz noche y abrazote.


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Ongi Etorri

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